Despues de dos fines de semana ajustando el coche en el circuito, unas cuatro tardes rodando por jugar, tres tardes de entrenamientos a saco, tres carreras con un segundo puesto, un primer puesto y un treceavo puesto, todo esto con la batalla y los golpes de todo tipo que conlleva, me dispongo a desmontar por primera vez el coche para ver su estado y como van los desgastes.
Pues bien, no encuentro ninguna horgura por ningun sitio, los diferenciales conservan los piñones conicos intactos, tan intactos que ni la grasa de silicona ha cambiado de color, el ataque del piñon conico al diferencial permanece igual que cuando lo estrené, el cardan completamente recto, los vasos de los diferenciales no tienen ni apenas una rozadura con los pasadores de los cardans.

En definitiva despues de una creo que buena batalla, el coche me demuestra una excelente calidad de materiales, un mantenimiento casi nulo y un comportamiento extraordinario.