Con Mario Kart hay que separar dos cosas que se venden bajo el mismo nombre y no tienen nada que ver: los karts teledirigidos de toda la vida, que funcionan solos con su mando, y los que necesitan una consola para jugar y usan la cámara del propio kart. El precio, la edad y lo que se puede hacer con ellos son distintos.
| Tipo | Qué hace falta | Edad | Qué esperar |
|---|---|---|---|
| Kart teledirigido normal | Solo pilas | 6 años en adelante | Se saca de la caja y rueda. Interior y exterior liso |
| Kart con cámara y consola | Consola compatible y espacio | 8 años en adelante | Se monta un circuito en el salón y se juega en pantalla |
| Kart de coleccionista | Vitrina | Adulto o adolescente | Detalle alto y poco uso real |
El de cámara y consola no es un teledirigido al uso
Es el que más ilusión hace y el que más se devuelve por no haber leído la caja. El kart lleva una cámara y se maneja mirando la pantalla, no mirando el coche: el circuito se monta en el suelo del salón con unas puertas de cartón y el juego dibuja encima el resto.
Lo que hay que tener claro antes de comprarlo: hace falta la consola compatible, y hace falta sitio. Un salón normal da para un circuito pequeño; si hay alfombra de pelo, muebles bajos y poco suelo libre, la experiencia se queda corta. Y funciona solo dentro de casa, porque necesita luz estable y superficie lisa.
Cuando encaja, es de los mejores regalos que hay en esta lista. Cuando no, es un kart caro que se usa dos tardes.

El kart teledirigido normal, que es el que más se usa
Es el clásico: mando, pilas y a rodar. Aquí el criterio es el mismo que en cualquier coche de juguete, y lo que marca la diferencia es el mando. La mayoría llevan dirección de todo o nada, que a partir de los ocho años se queda corta porque el niño ya quiere trazar.
Si en la ficha aparece dirección proporcional o control progresivo, es otro juguete: responde en proporción a cuánto giras el mando, igual que un coche de radiocontrol de verdad. En esta franja de edad es lo que decide si sigue en marcha dentro de seis meses.
Ojo también con el tamaño: un kart es corto y ancho por definición, así que a igualdad de escala parece más pequeño que un coche normal. Cómo funcionan las escalas está en la guía de escalas.
Dentro de casa funcionan, y bien
Los dos tipos están pensados para interior. Los karts van a velocidad contenida y por el pasillo o el salón se manejan de sobra, sin riesgo para los muebles. De hecho es donde más se usan, porque montar un circuito con cojines es parte del juego.
Fuera van bien en terraza o patio liso. En hierba, arena o gravilla no: un kart es especialmente bajo y con ruedas pequeñas, así que se queda plantado a los dos metros. Es el vehículo menos apto para exterior irregular de toda la categoría.
Si van a jugar varios
Aquí importa más que en otras licencias, porque Mario Kart es un juego de correr contra alguien. Con 27 o 40 MHz, dos karts iguales en la misma habitación se interfieren. Con 2,4 GHz cada mando queda emparejado con el suyo al encenderlo y pueden correr varios a la vez.
Si la idea es que dos hermanos se piquen, la frecuencia deja de ser un detalle técnico y pasa a ser lo primero que hay que mirar.
Las pilas y la autonomía
Los karts teledirigidos normales suelen llevar pilas en el kart y en el mando, y no vienen incluidas. Comprobarlo antes evita el disgusto del día del regalo.
La autonomía ronda los quince o veinte minutos seguidos, así que un juego de recargables AA con cargador se amortiza rápido. Los modelos con cámara y consola llevan batería recargable propia y se cargan por cable, con una autonomía parecida, y ahí lo que conviene es tener el cable a mano porque las partidas se alargan.
Cómo de robusto es
Un kart tiene las ruedas al aire, sin guardabarros, y eso es su punto débil: en un choque de frente el golpe se lo llevan las ruedas delanteras y los brazos que las sujetan. Dos cosas que se ven en las fotos:
- Que el morro sobresalga por delante de las ruedas, haciendo de parachoques.
- Ruedas con banda de goma, que amortiguan y agarran mejor en suelo liso.
Y con la figura del piloto, que casi siempre va encajada y no atornillada: es la pieza que acaba debajo del sofá. Los modelos que la traen fijada de fábrica dan menos guerra.
Cuándo se le queda pequeño
Mario Kart ya es de los tramos altos de la categoría infantil, así que el siguiente paso es directamente el radiocontrol de verdad: un 1/10 eléctrico de iniciación, con dirección proporcional, suspensión y repuestos sueltos. Está desarrollado en la guía de coches RC eléctricos.
Otros teledirigidos con licencia
En un tramo parecido están los de Hot Wheels, que van de velocidad y pista. Un escalón por debajo, los de Batman y los de Rayo McQueen.
Preguntas frecuentes
¿El kart con cámara necesita consola?
Sí, y es lo que más se pasa por alto al comprarlo. Sin la consola compatible no funciona, porque el juego va en la pantalla y el kart solo pone la cámara y las ruedas.
¿Cuánto sitio hace falta para el circuito?
Un salón despejado da para un circuito pequeño. Cuanto más suelo libre y liso, mejor: sobre alfombra de pelo el kart va justo y el circuito se queda corto.
¿Vale para jugar en el parque?
En cemento liso sí. Sobre hierba o arena no, porque el kart va muy bajo y con ruedas pequeñas.
Antes de decidir, mira dos cosas: si hay consola compatible en casa y cuánto suelo libre tiene el salón. Esas dos respuestas eligen el kart por ti.
