Coches Rc todo terreno

Buggy de radiocontrol todo terreno en el aire tras saltar una rampa de madera sobre un terreno de tierra
Buggy de radiocontrol saltando una rampa en tierra

Todo terreno en radiocontrol no es una categoría: es una familia entera con al menos cinco miembros que se parecen por fuera y hacen cosas distintas. Buggy, truggy, short course, monster y stadium truck comparten la idea de rodar fuera del asfalto, y a partir de ahí cada uno está pensado para una cosa.

Elegir mal aquí es el error de compra más caro del hobby, porque un coche pensado para circuito con rampas de recepción se destroza si lo usas para saltar desde un montículo, y al revés, un coche de saltos es lento y torpe en un trazado de competición.

Vamos con las cinco familias, qué hace bien cada una y cuál te conviene.

Buggy: la referencia de la categoría

Es el coche bajo, estrecho, con las ruedas traseras más grandes que las delanteras y un alerón enorme. Está diseñado para circuito de tierra preparado, con curvas peraltadas, saltos con rampa de recepción y trazada limpia.

Buggy de 1/8 todoterreno rodando a fondo sobre tierra en un circuito
Buggy de 1/8 en plena aceleración sobre tierra

Lo que hace bien: ir rápido. Un buggy es el coche más eficaz de la familia en un trazado de competición, con diferencia. Bajo, ligero para lo que es, con reglaje muy fino y una suspensión pensada para absorber recepciones controladas.

Lo que no hace bien: caídas planas desde alto. Ese es el malentendido más habitual. Un buggy salta, y mucho, pero siempre cayendo en una rampa. Si le pegas caídas verticales desde una cuesta acabas cambiando piezas cada tarde.

Es la elección si vas a rodar en circuito, o si te ves compitiendo en algún momento.

Truggy: el buggy con ropa de camión

Coge un buggy, ensánchale la vía, ponle ruedas más grandes y una carrocería de camión, y tienes un truggy.

Va algo menos rápido que el buggy equivalente porque pesa más y tiene más superficie frontal, pero perdona bastante más: la vía ancha lo hace más estable, las ruedas grandes se comen mejor las irregularidades y aguanta mejor los errores.

Es la opción sensata para quien quiere un coche de circuito que también sirva para rodar por un descampado sin destrozarlo.

Short course: la carrocería que lo cambió todo

Es la familia más reciente de las cinco y la que más ha crecido. Nació imitando a las camionetas de las carreras americanas de desierto, con una carrocería que cubre las ruedas y con parachoques delanteros y traseros de verdad.

Coche RC short course sobre rocas al atardecer, con su emisora al lado
Short course rodando fuera de circuito al atardecer

Y esa carrocería no es estética: cambia el uso del coche. Como las ruedas van cubiertas y hay parachoques, dos coches pueden tocarse sin engancharse las ruedas y sin volcar. Eso los convirtió en la categoría de carreras con contacto y de rodar en grupo, que es justo lo que un buggy lleva mal.

Lo que hace bien: rodar acompañado, aguantar toques y rodar fuera de circuito sin miedo.

Lo que no hace bien: ir rápido en un trazado técnico. Pesa más y la carrocería frena.

Es la elección si vais a rodar varios amigos juntos, o si no tienes circuito y vas a rodar en descampados.

Monster truck: para saltar, no para correr

El monster es el coche alto, con ruedas enormes y mucha distancia al suelo. Está pensado para pasar por encima de las cosas y para saltar.

Lo que hace bien: saltos grandes con caída plana, terreno roto, hierba alta y obstáculos. Donde un buggy se queda clavado, un monster pasa.

Lo que no hace bien: ir rápido en curva. El centro de gravedad alto lo hace volcar con facilidad, y en un trazado de competición es lento.

En este reparto de familias, el monster es el que más se compra por lo que se ve en los vídeos y el que menos se acaba usando en circuito. Como coche de trastear, es divertidísimo. Como coche de correr, no es la herramienta.

Stadium truck: el intermedio de siempre

Es un buggy con ruedas más grandes, vía algo más ancha y carrocería de camioneta, pero sin llegar al tamaño de un truggy ni a la altura de un monster.

Fue durante años la categoría de entrada al todoterreno, y sigue siendo un compromiso muy razonable: casi tan rápido como un buggy, bastante más tolerante, y capaz de aguantar saltos que un buggy no aguantaría.

Crawler y trail, que juegan a otra cosa

Aparecen en la misma familia por parecido físico, pero son una disciplina aparte con reglas propias. Un crawler no busca velocidad: busca superar obstáculos imposibles a paso de tortuga, con ejes rígidos, ruedas enormes y una relación de transmisión que multiplica el par.

No compiten en circuito, compiten en trazados de rocas, y el material y los reglajes no tienen nada que ver con el resto de esta página. Están desarrollados en crawlers RC.

Rally, entre la pista y la tierra

El rally RC es el híbrido: chasis de touring con suspensión más alta y neumáticos de tacos, para rodar sobre tierra compacta y grava sin ser un todoterreno puro.

Tiene su propia lógica y su público, y está en coches RC de rally.

Las escalas del todo terreno

EscalaTamaño aproximadoDónde encaja
1/16 y 1/18PequeñoRodar en espacios reducidos y en interiores amplios
1/10MedioLa escala más versátil y con más gente
1/8GrandeLa categoría reina de competición en España
1/6 y mayoresMuy grandeEscalas de exhibición y de terreno abierto

El 1/10 y el 1/8 son las dos escalas que de verdad sostienen la categoría. El 1/10 es más barato, más manejable y la mejor entrada; el 1/8 es más robusto, más rápido y donde están las carreras.

Cada una tiene su artículo: iniciarse en 1/10 TT eléctrico y 1/8 TT gas o eléctrico. Y la comparación con el resto de escalas del hobby, en qué escala de coche RC elegir.

4×4 o 4×2

En todoterreno conviven las dos, y la diferencia es grande.

Un 4×2 es más barato, tiene menos piezas que romper y pide menos mantenimiento. También es mucho más difícil de llevar: el eje trasero patina, el coche se va de culo y hay que aprender a conducirlo de verdad. En 1/10 buggy es la categoría con más gente precisamente por eso.

Un 4×4 se conduce casi solo, tiene mucha más tracción en subidas y para salir de un atasco, y aguanta mejor la potencia. A cambio cuesta más, rompe más y consume más ruedas y batería.

La pregunta de si se puede convertir uno en otro sale cada poco tiempo, y la respuesta honesta está en convertir un coche RC a tracción total: se puede si existe kit, y si no existe, casi nunca compensa.

Gasolina o eléctrico

En todoterreno conviven igual que en el resto del hobby, y el reparto es el conocido.

El eléctrico se sopla con aire y se guarda, tiene aceleración instantánea y se puede rodar en más sitios porque no hace ruido. Pide inversión en baterías y cargador.

El de gasolina tiene el sonido, el humo y la autonomía de un depósito, y pide mantenimiento después de cada tanda: limpieza de filtro, carburación y consumibles. Está en coches RC de gasolina.

En 1/8 conviven las dos con fuerza. En 1/10 todoterreno hoy manda el eléctrico con claridad.

Por dónde empezar

Si tienes circuito cerca y te ves compitiendo, un buggy. Es lo que se corre y donde vas a encontrar gente.

Si vas a rodar con amigos en descampados, un short course. Aguanta toques y no vas a estar recogiendo piezas.

Si lo que te gusta es saltar y trepar por sitios imposibles, un monster.

Si no lo tienes claro, un stadium truck o un truggy: son los dos que hacen de todo razonablemente bien.

Y en cualquiera de los cuatro casos, dos consejos que valen más que la elección de la familia: compra una marca con repuestos en España, y compra un juego de trapecios delanteros el mismo día que el coche.

Lo que se rompe en todo terreno

Es la disciplina donde más se rompe del hobby, y conviene saber qué antes de empezar.

Los trapecios delanteros son lo primero, siempre, y están diseñados para eso: partirse ellos antes de que se doble algo caro.

Los soportes del alerón, en cualquier vuelco.

Las bieletas de dirección, en los impactos laterales.

Y en 4×4, los palieres, sobre todo si el agarre es alto y la salida brusca.

Casi todo se cambia en veinte o treinta minutos con dos llaves allen, y los repuestos valen poco. Lo que arruina la tarde no es romper: es no llevar la pieza.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un buggy y un truggy?

El truggy es el mismo chasis con vía más ancha, ruedas más grandes y carrocería de camión. Va algo menos rápido y perdona bastante más.

¿Qué es un short course?

Un coche con carrocería que cubre las ruedas y con parachoques, imitando a las camionetas de carreras de desierto. Al ir cubierto, dos coches pueden tocarse sin engancharse, y por eso es la categoría de rodar en grupo.

¿Sirve un buggy para dar saltos grandes?

Salta, pero cayendo en rampa. Las caídas planas desde alto le pasan factura enseguida. Para eso están el stadium truck y el monster.

¿Qué escala de todoterreno elijo?

El 1/10 es la más versátil y la mejor entrada. El 1/8 es más robusto y es donde están las carreras en España.

¿4×4 o 4×2 para empezar?

El 4×2 enseña mucho más a conducir y cuesta menos de mantener. El 4×4 es más fácil y tiene más tracción, pero rompe más y sale más caro.

Y si quieres ver hasta dónde llega la gama monster cuando el presupuesto no manda, el Traxxas X-Maxx tiene ficha a fondo en la web.