Coches RC vintage: Tamiya, Kyosho, Associated y Schumacher

Buggy de radiocontrol clasico con ruedas de tacos sobre suelo de rayas
Un clasico restaurado y en orden de marcha

Hay una parte del radiocontrol que no va de ir rápido. Va de abrir una caja que llevaba veinte años en un altillo, encontrar el chasis a medio montar con las bolsas de tornillos todavía cerradas, y decidir qué hacer con aquello.

El clásico tiene su propia lógica, su propio mercado y sus propias discusiones. Y algunas de esas discusiones se ponen bastante serias.

Emisora de radiocontrol antigua de dos palancas
La emisora de palancas de la epoca, parte del encanto del vintage

Qué se considera vintage

No hay una fecha oficial, pero en la práctica el corte está en los modelos de los años ochenta y primeros noventa: la generación anterior a que el material compuesto y el carbono se comieran el mercado, cuando los chasis eran de aluminio o de plástico grueso, los motores llevaban escobillas y la electrónica ocupaba el doble.

Un detalle que sitúa bien la época: en los modelos más antiguos el depósito de combustible venía en dos mitades que había que soldar antes de montarlo. Eso hoy no lo aguanta nadie, y por eso mismo tiene su gracia.

Los modelos que la gente busca

Cada marca tiene los suyos, y son los que aparecen una y otra vez cuando alguien enseña su colección.

De Tamiya, la lista de nombres es larga porque fue quien puso el radiocontrol en las casas: Hornet, Grasshopper y Frog como puerta de entrada de media generación, y luego los buggy que se tomaban en serio, como el Terra Scorcher de 1988, el Hotshot del que salió, el Madcap, el Astute o el Egress. La marca sigue reeditando algunos, así que se pueden tener a estrenar sin buscar en el mercado de coleccionista. Está desarrollado en Tamiya.

De Kyosho, el nombre que más suena es Inferno, tanto el 4WD de principios de los noventa como el Inferno 10 en escala 1/10, y los Lazer de competición. Kyosho ha mantenido una calidad muy pareja durante décadas, que es justo lo que hace que sus clásicos sigan rodando. Más en Kyosho.

De Team Associated, lo que se busca son los modelos de competición que ganaron cosas, y en el extremo del coleccionismo aparecen piezas de museo con motores de combustión de la época y sus escapes originales. En Team Associated está la trayectoria.

Y de Schumacher, los chasis británicos de competición, que tienen menos volumen pero mucha devoción entre quien los conoce.

Un aviso que ahorra disgustos: dentro de las marcas grandes hay gamas que parecen clásicos y no lo son. Los modelos de la línea infantil, más juguete que kit, salieron para otro público y no comparten ni piezas ni valor con los kits de verdad. Si te encuentras uno en el altillo, mira bien qué es antes de ilusionarte.

El debate: dejarlo original o hacerlo rodar

Esta es la discusión que nunca se cierra, y las dos posturas tienen argumentos.

Un lado dice que quedan pocos, que convertir un clásico a brushless para sacarlo y destrozarlo es un despropósito, y que lo que hay que hacer es conservarlo tal como salió de fábrica, con su motor de escobillas y su electrónica de época, aunque no se mueva del estante.

El otro lado responde con algo bastante razonable: que un coche que no rueda es un adorno, que se puede tener uno restaurado para usar y otro conservado para mirar, y que encontrar repuestos no es tan difícil como parece.

En la práctica lo que hace la gente es una mezcla. Se conserva el chasis original, se guardan las piezas de época en una caja, y se monta una configuración de uso con electrónica moderna que se puede desmontar sin dejar rastro. Así el coche rueda y el original sigue intacto.

Hay una tercera vía que también se ve mucho, y es el híbrido: coger un chasis clásico y montarle piezas de otro modelo de la misma marca y de la misma época que resuelven sus defectos conocidos. Torres de suspensión de un modelo posterior, un diferencial mejor, amortiguadores de otro kit. No es un coche original ni pretende serlo, pero rueda de maravilla y sigue siendo un clásico.

Restaurar uno: por dónde se empieza

Lo primero es un inventario honesto. Saca todo, ponlo sobre la mesa y comprueba qué falta. En un kit a medio montar suele faltar menos de lo que parece, y muchas veces lo que falta es la electrónica, que se sustituye sin problema.

Después, tres cosas que se llevan casi todas las restauraciones:

Las gomas. Los neumáticos de treinta años están duros como piedras y a veces cuarteados. Se cambian sí o sí, y hay reproducciones de las medidas más buscadas.

Los plásticos quebradizos. El plástico envejece y pierde elasticidad, así que las piezas finas se parten al apretar un tornillo. Conviene tener recambio antes de empezar a montar, no descubrirlo a medias.

Los rodamientos y casquillos. En los kits de la época muchos puntos llevaban casquillos de bronce en lugar de rodamientos. Cambiarlos por rodamientos es la mejora que más se nota y no altera nada de la estética.

Y una regla de oro: haz fotos de todo antes de desmontar. Los manuales de la época están escaneados por ahí, pero no siempre coinciden con la versión concreta que tienes delante.

Dónde salen los repuestos

Menos difícil de lo que la gente teme, y por tres vías distintas.

Las reediciones. Algunas marcas han vuelto a fabricar modelos completos y sus repuestos, con lo que hay piezas nuevas de kits de los ochenta.

El mercado de segunda mano especializado. Coleccionistas que compran lotes para desguazar y venden pieza a pieza. Aquí el precio depende mucho de la rareza, y una carrocería original sin pintar puede valer más que el chasis entero.

Las piezas compatibles. Muchos consumibles de la época son medidas estándar que se siguen fabricando: rodamientos, tornillería métrica, amortiguadores de medidas comunes.

Lo que sí es difícil son las piezas cosméticas: pegatinas originales, carrocerías sin cortar y cajas. Hay quien se fabrica sus propias calcas y queda muy bien, pero ya no es original.

Qué buscasDificultadDónde
Tornillería y rodamientosFácilCualquier tienda, son medidas estándar
Trapecios y piezas de plásticoMediaReediciones y coleccionistas
Carrocería sin pintarDifícilMercado de coleccionista
Pegatinas originalesMuy difícilReproducciones o hechas a medida
Electrónica de épocaMediaSegunda mano, y no siempre funciona

Lo que vale y lo que no

El precio de un clásico no lo marca lo bueno que era el coche, lo marca lo que la gente recuerda. Modelos que en su día eran de gama media se pagan hoy por encima de coches que eran claramente superiores, sencillamente porque salían en los catálogos que todos mirábamos.

Tres factores mueven el precio, en este orden: que esté completo, que esté sin montar, y que conserve la caja. Un kit precintado vale un múltiplo de lo que vale el mismo coche montado y rodado.

Y algo que conviene tener claro antes de entrar: esto no es una inversión. Es un hobby que a veces conserva valor. Comprar clásicos pensando en revenderlos con beneficio funciona muy pocas veces.

Si vas a comprar uno montado, las comprobaciones son las mismas que para cualquier coche usado y están en comprar un coche RC de segunda mano, con un matiz: aquí un chasis doblado sí puede compensar, porque a veces lo que compras es todo lo demás.

El clásico en España

Aquí el vintage tiene un capítulo propio, porque además de las marcas japonesas y americanas hubo fabricación y distribución nacional, y modelos que se vendieron aquí y en pocos sitios más. Eso hace que en el mercado español aparezcan cosas que un coleccionista de fuera no encuentra, y al revés, que algunos modelos habituales fuera aquí no llegaran nunca.

La historia del hobby en España, con sus marcas y sus circuitos, está contada en el radiocontrol en España.

Y el clásico más español de todos no salió de una tienda de modelismo, sino del quiosco: los coches de radiocontrol por fascículos, que para media generación fueron el primer coche que tuvieron.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena restaurar un coche RC antiguo?

Si tiene valor sentimental, siempre. Si lo que buscas es un coche para rodar, sale más barato y funciona mejor comprar uno moderno de segunda mano. La restauración es el fin en sí mismo.

¿Se puede convertir un clásico a brushless?

Técnicamente sí, y hay quien lo hace. Divide opiniones: hay quien lo considera un despropósito y hay quien tiene tres unidades y una la usa para rodar. Si lo haces, guarda la electrónica original.

¿Dónde se compran repuestos de coches RC vintage?

En reediciones de las propias marcas, en el mercado de coleccionista y aprovechando que muchos consumibles son medidas estándar. Lo difícil son carrocerías y pegatinas, no la mecánica.

¿Qué vale más, un coche montado o un kit sin abrir?

El kit sin abrir, con diferencia, y más todavía si conserva la caja y las instrucciones. Montarlo destruye buena parte de su valor de coleccionista.

¿Los modelos de las gamas infantiles cuentan como vintage?

No para el coleccionista. Son otra línea de producto, no comparten piezas con los kits y no tienen el mismo recorrido.