Ferrari F1 Collection de Altaya en 1/43: la colección entrega a entrega

Miniatura del Ferrari F1 2000 de Michael Schumacher a escala 1/43 con su peana
Ferrari F1 2000 de Michael Schumacher

De todas las colecciones de miniaturas que pasaron por el quiosco, esta es de la que más rastro queda aquí: fotografiamos las entregas según iban llegando, una por una, durante toda la colección. Son más de cien fotos de estudio de los monoplazas.

Esto es lo que traía y qué tal estaba.

Miniatura del Ferrari 555 F1 de 1955 de Eugenio Castellotti a escala 1/43
Ferrari 555 F1 de 1955, de Eugenio Castellotti

Qué era la colección

Miniaturas de Fórmula 1 de Ferrari a escala 1/43, una por entrega, cada una con su peana identificada con el modelo, el año y el piloto, y su caja de metacrilato.

La primera entrega costaba 2,99 € y traía el Ferrari F1 2010 de Fernando Alonso, que era el reclamo del momento. A partir de ahí la colección se iba hacia atrás en el tiempo y recorría prácticamente toda la historia de la escudería.

Cuando llegó la primera entrega y le hicimos las fotos, la impresión fue mejor de la esperada para un coleccionable: los detalles y el acabado estaban por encima de lo que se suponía a ese precio.

Los modelos que traía

Ordenados por época, estos son los que fuimos fotografiando:

Los años cincuenta. El 375 F1 de 1951 de José Froilán González, el 500 F2 de 1952 de Alberto Ascari, el 555 F1 de 1955 de Eugenio Castellotti, el D50 de 1956 de Juan Manuel Fangio y el 801 F1 de 1957 de Luigi Musso.

Miniatura del Ferrari 500 F2 de 1952 de Alberto Ascari con el numero 101 a escala 1/43
Ferrari 500 F2 de 1952, de Alberto Ascari

Los sesenta y setenta. El 158 F1 de 1964 de John Surtees, el 312 F1 de 1968 y el 312 B de 1970, los dos de Jacky Ickx, el 312 T de 1975 y el 312 T2 de 1977 de Niki Lauda, y el 312 T4 de 1979 de Jody Scheckter.

Miniatura del Ferrari 312 F1 de 1968 de Jacky Ickx sobre su peana a escala 1/43
Ferrari 312 F1 de 1968, de Jacky Ickx

Los ochenta y noventa. El 156-85 de 1985 de Michele Alboreto, el F1-86 de 1986 de Stefan Johansson, el F1-89 de 1989 de Nigel Mansell y el F1-90 de 1990 de Alain Prost.

Miniatura del Ferrari F1-90 de 1990 de Alain Prost a escala 1/43
Ferrari F1-90 de 1990, de Alain Prost

Los dos mil. El F1 2000 de Michael Schumacher, el F2007 de Kimi Räikkönen y el F1 2010 de Fernando Alonso.

Dos miniaturas de monoplazas Ferrari de distintas épocas, una al lado de la otra
Dos épocas juntas: es lo que hace que una colección así merezca la pena

Los que más gustaron

Dos por motivos técnicos, y son justo los que hacen que una colección así tenga sentido: te obligan a mirar coches que no habrías mirado.

El 158 F1 de 1964. Por la trasera, con los escapes en voladizo saliendo hacia atrás. Es una solución que hoy resulta rarísima y que en la miniatura se aprecia perfectamente.

Trasera de la miniatura del Ferrari de 1964 con los escapes en voladizo y las llantas claras
Los escapes en voladizo del 1964: hoy no se ve nada parecido

Mira la foto y fíjate en dos cosas más, aparte de los escapes: el tamaño de las ruedas traseras comparado con lo que lleva hoy un Fórmula 1, y las llantas pintadas en color claro, que era lo normal entonces.

El 312 B de 1970. Por el alerón trasero, montado muy adelantado, casi encima del motor, en lugar de en la posición que uno espera. Otra de esas cosas que solo se entienden viendo el coche entero.

Miniatura del Ferrari 312 B de 1970 de Jacky Ickx con el aleron trasero muy adelantado
Ferrari 312 B de 1970: el aleron va casi encima del motor

Y uno por color: el F2007 de Räikkönen, que no lleva el rojo Ferrari clásico sino un rojo brillante y metalizado bastante distinto, y que en la miniatura se nota.

Miniatura del Ferrari F2007 de 2007 de Kimi Raikkonen en rojo metalizado a escala 1/43
Ferrari F2007 de 2007, de Kimi Raikkonen, con su rojo metalizado

Puesto al lado de un 312 T de los setenta, el salto es tan grande que cuesta creer que sean la misma escudería: el moderno es todo apéndices aerodinámicos y patrocinios, y el otro cabe casi entero dentro del alerón trasero del primero.

Qué tal estaban las miniaturas

Para lo que costaban, bien. Metal inyectado con piezas de plástico, interiores pintados y bastante cuidado en los detalles pequeños. No son miniaturas de coleccionista de gama alta y no lo pretendían: son reproducciones fieles a un precio de quiosco.

La peana con el nombre del modelo, el año y el piloto es más importante de lo que parece, porque convierte una estantería de coches rojos en algo que se puede leer.

Lo que sí conviene saber, y vale para cualquier colección de miniaturas: la caja de metacrilato protege pero no es hermética. Si van a estar años expuestas, el polvo entra igual.

Cómo se vendía

El esquema de siempre: primera entrega barata como reclamo, después el precio normal, y suscripción con regalos para quien se comprometía a la colección entera.

En su momento montamos aquí un concurso con la editorial en el que se sorteaban un 15% de descuento sobre la suscripción más la primera entrega gratis, y por otro lado las dos primeras entregas de regalo. Salieron bastantes participantes, que da una idea de cuánta gente estaba siguiendo la colección.

Por qué está en una web de radiocontrol

Porque la frontera entre el modelismo y el radiocontrol es mucho más fina de lo que parece desde fuera. Buena parte de la gente que monta coches de radiocontrol colecciona miniaturas, y al revés.

Y porque estas fotos son nuestras: se hicieron aquí, entrega a entrega, con la colección delante. Es material que no tiene nadie más.

El resto de colecciones que pasaron por el quiosco están en las colecciones de coches y motos de Altaya, y la otra que fotografiamos completa, en Taxis del Mundo. Si lo que te interesa es la parte de radiocontrol del formato, está en coleccionables de radiocontrol.

Preguntas frecuentes

¿Qué escala tenían las miniaturas de la Ferrari F1 Collection?

Escala 1/43, que es la habitual en las colecciones de quiosco de coches. Cada una venía con su peana identificada y su caja de metacrilato.

¿Cuánto costaba la primera entrega?

2,99 €, con el Ferrari F1 2010 de Fernando Alonso. Las siguientes subían al precio normal de la colección.

¿Qué modelos incluía?

Desde el 375 F1 de 1951 de Froilán González hasta el F1 2010 de Alonso, pasando por el D50 de Fangio, los 312 de Ickx y Lauda, el F1 2000 de Schumacher y el F2007 de Räikkönen.

¿Qué tal la calidad?

Buena para su precio: metal inyectado con piezas de plástico, interiores pintados y detalles cuidados. No compite con miniaturas de gama alta, ni lo pretendía.

¿Se pueden conseguir hoy?

Sueltas aparecen con facilidad en mercados de segunda mano. La colección completa es más difícil y se paga bastante más que la suma de las entregas sueltas.