Fue el último coleccionable grande de radiocontrol que llegó a los quioscos españoles, y también el más ambicioso: un 1/10 con motor de gasolina, licencia oficial de Lamborghini y 65 entregas semanales para montarlo.
También fue el más caro con diferencia. Estos son los números y lo que opinaba la gente que lo montó.

Los números de la colección
| Entregas | 65, semanales |
|---|---|
| Primera entrega | 1 € |
| Segunda entrega | 4,99 € |
| Resto de entregas | 9,99 € cada una |
| Total sin extras | En torno a 649 € |
| Con maleta | En torno a 760 € |
| Archivador | Unos 8 o 9 € más |
La oferta para suscriptores dejaba los fascículos 2 y 3 juntos por 9,99 €, y se podía comprar de dos formas: en el quiosco con reserva garantizada, o por suscripción en la web con envío a casa por correo.
Los regalos de suscripción eran tres: un adhesivo con el logotipo oficial de Lamborghini, una gorra oficial de la marca y, el que de verdad importaba, una emisora de radiocontrol con volante y gatillo. Sin esa emisora el coche no se pilota, así que no era exactamente un regalo: era parte del equipo.
Qué coche era
Una réplica del Lamborghini Reventón a escala 1/10 con motor de combustión. Esta es la ficha técnica que publicaba la propia colección:
| Escala | 1/10 |
|---|---|
| Longitud | 360 mm |
| Anchura | 200 mm |
| Ancho de vía | 175 mm |
| Distancia entre ejes | 260 mm |
| Peso | 1.800 g aprox. |
| Neumáticos | 63 x 25 mm |
| Motor | Super Tigre 18 de explosión, dos tiempos |
| Cilindrada | 3 cm³ |
| Tracción | A las cuatro ruedas |
| Caja de cambios | Automática, dos velocidades |
| Transmisión | Vasos y palieres |
| Suspensión | Independiente |
| Amortiguadores | Hidráulicos |
| Frenos | De disco |
| Velocidad máxima | 80 km/h |

Los detalles que más peso tienen ahí dentro son tres. El chasis está fabricado a partir de una plancha de aluminio, con los alojamientos rebajados para que los tornillos queden integrados y la superficie quede completamente plana. La transmisión va montada sobre rodamientos de bolas, con ejes, vasos y palieres de acero a las cuatro ruedas. Y la caja de cambios automática de dos velocidades, que no es habitual en un coche de iniciación.
La carrocería se apoya sobre cuatro postes regulables en altura, y la suspensión es independiente en las cuatro ruedas con trapecios regulables.
O sea que, en material, no era un coche de juguete. Lo que discutía la gente no era la ficha, era el precio.
Cada entrega traía piezas nuevas listas para montar, un manual con el montaje paso a paso, y una sección de trucos y técnicas de automodelismo, que era la parte con la que se aprendía.
Al ser una colección con licencia oficial, la carrocería y los detalles estaban cuidados de una forma que no era habitual en el formato. Esa era su baza frente a comprar un coche de tienda: no el precio, sino el modelo concreto.
El debate que se montó, y que conviene leer antes de comprar nada parecido
El hilo de la colección lo abrió el propio foro para resolver dudas de montaje, y aun así la primera discusión que salió fue si compensaba. Vale la pena resumirla porque es el mejor consejo de compra que se puede dar sobre un coleccionable.
A favor. Poder pagarlo poco a poco sin un desembolso de golpe. Montarlo entero uno mismo y conocer a fondo los componentes desde el principio. Y tener un manual que te acompaña, con asesoramiento técnico incluido, que para quien empieza vale más que un kit sin instrucciones.
En contra. La cuenta. Alguien lo puso en números en el mismo hilo: 65 entregas a razón de dos al mes son unos 20 euros mensuales y unos 650 € al final, cuando por 300 € en el mercado de segunda mano se conseguía material de competición. Y por ese precio, lo que quedaba seguía siendo un coche de iniciación.
Y el tiempo. Dos entregas al mes durante 65 entregas son más de dos años. Con el añadido de que el motor llegaba desmontado, una pieza por entrega, así que había meses en los que no se podía avanzar porque faltaba la pieza siguiente.
La frase que mejor resume la postura crítica es de alguien que había visto a un familiar montar uno parecido: la excusa es que lo montas de cero, pero de cero vas a acabar desmontando cualquier coche que compres.
Lo que sí tenía de bueno
Dicho todo lo anterior, hay dos cosas que el formato hacía bien y que se reconocieron en el mismo hilo.
La primera es la puerta de entrada. Mucha gente entró al radiocontrol por una de estas colecciones porque no había que decidir de golpe si el hobby te iba a gustar. Ibas pagando y, si te aburría, parabas.
La segunda es el conocimiento. Quien monta un coche pieza a pieza durante dos años sabe dónde va cada tornillo. Ese es el motivo por el que, cuando alguien preguntaba en el foro por un problema de su Reventón, casi siempre lo resolvía él mismo con dos indicaciones.
Si te ha llegado uno a las manos
Aparecen de vez en cuando, montados o a medio montar. Qué mirar:
Que esté completo. Sobre todo motor, escape y transmisión, que son las entregas del final. Un Reventón sin las últimas quince entregas es una carrocería bonita.
Que el motor haya rodado bien. Es un motor de gasolina de 1/10 y necesita su rodaje como cualquier otro. El procedimiento está en cómo carburar un motor de gasolina de radiocontrol.
Y la emisora. Si venía con la de la suscripción, comprueba que funciona y que están las dos partes.
Para lo que cuesta hoy uno de segunda mano puede ser una compra razonable, que es justo lo contrario de lo que era comprar la colección nueva.
Por qué esta página existe
Porque durante años, cuando alguien buscaba información de esta colección, llegaba aquí. El artículo original que publicamos cuando se lanzó, y el hilo del foro donde se resolvían las dudas de montaje, recibieron entre los dos varios miles de visitas.
Esta es la versión ordenada de todo aquello, con los números en una tabla y sin la parte de la publicidad.
El resto de colecciones de radiocontrol que pasaron por el quiosco están en coleccionables de radiocontrol, y la que más se le parece en historia es el Citroën Xsara WRC. Si lo que buscas es un coche de gasolina para hoy, en dónde comprar un coche RC está el reparto.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas entregas tenía el Lamborghini Reventón de Altaya?
Sesenta y cinco, semanales. La primera costaba 1 €, la segunda 4,99 € y el resto 9,99 € cada una.
¿Cuánto costaba la colección completa?
En torno a 649 € sin extras, y unos 760 € con la maleta. El archivador iba aparte.
¿Qué motor llevaba y qué velocidad alcanzaba?
Un Super Tigre 18 de explosión de dos tiempos y 3 cm³, con caja de cambios automática de dos velocidades. La velocidad máxima que anunciaba la colección eran 80 km/h.
¿Venía la emisora incluida?
Llegaba como regalo de suscripción, junto con un adhesivo y una gorra oficiales. Sin ella el coche no se puede pilotar.
¿Compensaba frente a comprar un coche de tienda?
En dinero no, y así se dijo en su momento: por bastante menos se conseguía material mejor de segunda mano. Compensaba si lo que querías era pagarlo a plazos y montarlo tú.

