Pegar policarbonato y calamina: reparar una carrocería de lexan rota

Carroceria de lexan roja y blanca con el detalle del morro
El morro es por donde se rompe una carroceria casi siempre

Una carrocería nueva cuesta lo que cuesta, y casi siempre se rompe por el morro justo cuando acabas de pintarla. La buena noticia es que el lexan se repara bastante mejor de lo que parece. La mala es que la mayoría de los apaños que se intentan la primera vez no aguantan ni una tarde.

El motivo es una propiedad del material que conviene entender antes de coger nada: el policarbonato es flexible pero no es elástico. Se dobla y vuelve, pero no estira. Eso descarta de golpe dos familias enteras de solución.

Carroceria de lexan roja y blanca apoyada sobre un pano
La reparacion se hace siempre por la cara interior

Por qué fallan los pegamentos normales

Si pegas una grieta con algo que seca rígido, la unión no acompaña a la carrocería cuando se dobla en el siguiente golpe, y se resquebraja justo por el borde de la reparación.

Si la pegas con algo que seca gomoso, el pegamento sí flexa, pero como el lexan no estira, la carrocería tira del pegamento en los golpes y acaba despegándose por un extremo.

De ahí que el truco clásico de cianoacrilato con bicarbonato aparezca en todas las conversaciones y a la vez tenga fama regular. Funciona: el bicarbonato acelera el cianoacrilato y forma una masa dura que une las dos piezas. Sirve para salir del paso y para llegar al final de la carrera. Pero es una reparación rígida sobre un material flexible, así que tiene fecha de caducidad.

Si vas a usar acelerante, mejor bicarbonato que alcohol. El alcohol reseca el plástico y a la larga lo vuelve más quebradizo, que es justo lo contrario de lo que necesitas.

Los tipos de pegamento y para qué sirve cada uno están comparados en pegamentos para coches RC. Aquí vamos a las técnicas de reparación, que es otra cosa.

La costura con soldador de estaño

Esta es la que mejor resultado da en grietas, y es la que menos gente conoce.

Con un soldador de estaño, sin estaño, se va cruzando material fundido de un lado a otro de la grieta, como si estuvieras cosiendo. La punta arrastra policarbonato de un borde al otro y los une con el propio material, no con un producto ajeno.

Queda una costura visible por dentro, y por eso se hace siempre por la cara interior. Aguanta mucho más de lo que sugiere su aspecto: hay carrocerías con una raja desde el morro hasta la mitad del capó reparadas así que han seguido rodando impecables.

Tres cosas para que salga bien:

  • Punta fina y temperatura media. Si va muy caliente atraviesas el lexan.
  • Avanza en pasadas cortas y perpendiculares a la grieta, no a lo largo.
  • Antes de coser, redondea el final de la grieta con una broca o con la punta de unas tijeras. Una grieta que acaba en punta sigue creciendo; una que acaba en un agujerito redondo se para.

Ese último punto vale para cualquier reparación de lexan, la hagas como la hagas.

El parche por dentro, para roturas grandes

Cuando falta material o la rotura es de varias piezas, la reparación es un parche interior.

El material ideal lo tienes en casa: los recortes que sobran al recortar una carrocería nueva. Es el mismo lexan, el mismo espesor y la misma flexibilidad.

Se corta un trozo generoso, más grande que la zona rota. Si la zona tiene curva, se ablanda con una pistola de aire caliente o un secador y se le da la forma, sin pasarse de calor para no deformarlo. Después se pega por dentro con cianoacrilato y se sujeta con pinzas o sargentas pequeñas mientras cura.

Un apunte práctico que ahorra maldiciones: un cianoacrilato de fraguado algo más lento te da margen para colocar la pieza. Con uno instantáneo te quedas pegado al primer intento y en la posición equivocada.

Para zonas grandes también funciona una lámina de fibra de vidrio impregnada por dentro, que queda muy resistente aunque es más engorrosa y añade peso.

Los apaños honestos

No todo tiene que ser una reparación bonita. Para llegar al domingo hay soluciones que funcionan y nadie va a mirar:

Cinta americana o cinta de aluminio por dentro. Fea, rápida y sorprendentemente eficaz.

Vinilo transparente por dentro, que es lo mismo pero se ve menos.

Silicona termofusible, que aguanta bastante bien los golpes. El aviso es que sale muy caliente y si echas mucha de golpe funde los bordes de la grieta. Poco a poco.

Y hay un producto pensado para esto, un adhesivo tipo Shoe Goo que en tiendas de radiocontrol se vende acompañado de una malla de plástico para reforzar la unión. Es de lo poco específico que existe para el caso.

TécnicaAguantaCuándo usarla
Costura con soldadorMuchoGrietas, es la mejor opción
Parche de lexan por dentroMuchoFalta material o son varias piezas
Fibra de vidrio por dentroMucho, pero pesaZonas grandes destrozadas
Cianoacrilato con bicarbonatoPocoPara terminar la carrera de hoy
Cinta americana o viniloUna tardeApaño de emergencia
Silicona termofusibleMediaRoturas medianas, sin prisa

Tapar agujeros: el caso de la conversión a eléctrico

Cuando conviertes un coche de nitro a eléctrico te sobran los agujeros de la culata y del depósito, y la carrocería queda con dos bocas enormes. Cambiarla es lo caro; taparla es una hora de trabajo.

El método que mejor resultado ha dado va así. Se limpia y desengrasa todo bien. Por dentro se pegan bridas con cianoacrilato en sentido longitudinal, y se refuerzan con otras cruzadas: son las costillas sobre las que va a apoyar el parche. Después se recortan trozos de plástico de una botella de refresco vacía, ajustados a los agujeros, y se pegan sobre esas costillas también con cianoacrilato. Los huecos que quedan se rellenan con silicona termofusible y se recorta lo que sobre.

Para rematar, se pinta por dentro con pintura para lexan, que el plástico de botella acepta bastante bien, y se le da por fuera una mano de barniz transparente en spray para proteger. Con rotuladores se pueden simular los detalles que falten.

No es tan resistente como la carrocería original en esa zona, así que si te dedicas a los saltos grandes acabará cediendo. Para rodar normal, cumple de sobra.

Recortar una carrocería sin destrozarla

Es la operación previa a todo lo demás y donde más carrocerías nuevas se estropean.

Para el contorno, tijeras. Curvas de punta redonda para las zonas redondeadas y rectas para lo demás. El cúter es rápido y traicionero: se te va un centímetro y ya no hay vuelta atrás.

En lexan grueso, de 0,8 milímetros para arriba, las tijeras cuestan mucho y el borde queda feo igualmente. Ahí va mejor la herramienta rotativa con disco de corte para quitar lo gordo y después un rodillo de lija para pulir el canto.

Para los agujeros redondos, un escariador o un compás de cuchilla. Para los cuadrados, hay un truco que funciona muy bien: marcar los cuatro lados con el cúter sin llegar a cortar, hacer un agujero en el centro, unir el centro con las cuatro esquinas y doblar. Se parte solo por donde has marcado.

Y hay quien lo hace todo con el soldador de estaño, precisamente para evitar los microcortes que dejan las tijeras y que después crecen en cada impacto hasta convertirse en una grieta. Es más lento y hay que pulir el borde, pero la carrocería dura más.

Lo importante en todos los casos: el canto de corte tiene que quedar liso. Cualquier muesca es el punto por donde va a empezar la próxima rotura.

Quitar restos de pegamento

Si has usado plantillas adhesivas o vinilo para enmascarar, al levantarlas queda una capa pegajosa que se resiste al alcohol.

El orden que funciona es: primero quitaesmalte, y si no sale, alcohol frotando. Y si sigue ahí, calentar la zona con un secador de pelo para reblandecer la goma y después pasar el trapo con alcohol. Con el calor sale casi sola.

Ten cuidado con los disolventes fuertes sobre lexan pintado: por dentro te pueden levantar la pintura. Prueba siempre en una esquina.

La calamina es otra historia

Si lo que se te ha partido no es la carrocería sino una pieza gris de metal fundido, eso probablemente sea calamina, y el tratamiento no tiene nada que ver.

Lo primero, la mala noticia: la calamina no se suelda en la práctica. Existen electrodos específicos, pero son caros y en piezas pequeñas el resultado es malo. Quien lo ha intentado por la vía normal se ha quedado sin pieza.

Lo que sí funciona a medias es un epoxi bicomponente para metales del tipo de los que se venden en cualquier ferretería. Con la superficie muy limpia y dejándolo curar un par de días, la unión queda firme de verdad. El problema aparece después: al primer golpe fuerte vuelve a partir exactamente por el mismo sitio, porque la pieza sigue teniendo ahí su punto débil.

Alternativas cuando se trata de una pieza estructural, que es lo normal: reforzar con fibra de vidrio, o fabricar una chapa exterior y remacharla si hay espacio. Y la opción realista, que es buscar la pieza de segunda mano. En una zona que soporta esfuerzo, cualquier reparación química es un parche con fecha.

Un aviso adicional: si ya has pegado con epoxi y no ha funcionado, quitar todo el residuo antes de intentar otra cosa es un trabajo desagradable y largo. Merece la pena decidir bien a la primera.

Después de reparar, pintar

Toda reparación se pinta por dentro, igual que la carrocería, y respetando los tiempos. Si has usado calor, deja que la pieza se estabilice antes de pintar. Y si has usado pegamento, el que manda es el tiempo de curado del pegamento, no el de la pintura.

Los tiempos exactos están en cuánto tarda en secar la pintura de una carrocería, y el proceso completo de pintado en cómo pintar una carrocería de radiocontrol. Si te ha entrado el gusanillo de los arreglos, en el taller de coches RC hay más de este estilo.

Preguntas frecuentes

¿Con qué se pega el lexan de verdad?

Con el propio lexan. La costura con soldador de estaño y el parche interior de recortes de carrocería son las dos reparaciones que aguantan. Los pegamentos son soluciones temporales.

¿Funciona el cianoacrilato con bicarbonato?

Funciona como apaño rápido y forma una unión dura, pero es rígida sobre un material flexible, así que acaba cediendo. Vale para terminar el día de carreras.

¿Cómo evito que una grieta siga creciendo?

Haciendo un agujerito redondo justo en el extremo de la grieta antes de repararla. Una grieta acabada en punta sigue avanzando en cada golpe.

¿Se puede soldar la calamina?

En la práctica, no. Existen electrodos específicos pero son caros y funcionan mal en piezas pequeñas. Un epoxi de metales aguanta hasta el siguiente golpe fuerte.

¿Con qué se recorta mejor una carrocería nueva?

Tijeras curvas para el contorno, y herramienta rotativa con disco si el lexan es grueso. El canto tiene que quedar liso, porque cualquier muesca es el origen de la próxima grieta.